20 nov. 2009

Síntesis del pensamiento mariano de San Juan de la Cruz



Las alusiones marianas que el Santo Padre tiene en sus escritos son muy sobrias, pero están dotadas de ese toque de genialidad propio del Doctor Místico, para introducirnos en los aspectos más sublimes del misterio de María.

- En comunión con el misterio de Cristo. En los Romances sobre el Evangelio de San Juan (nn.8-9), clave bíblica de toda la doctrina de San Juan de la Cruz en la perspectiva de la historia de la salvación, la Virgen aparece en el esplendor de su comunión con la Trinidad, en su privilegio y misión de ser Madre del Verbo Encarnado, en la aceptación y consentimiento de la obra de la redención; la Virgen María es testigo del misterio, "Madre graciosa" que trae en sus brazos a Dios, Esposa-Iglesia y Humanidad en la que se han consumado los desposorios de Dios con el hombre: "abrazado con su esposa, que en sus brazos la traía".

El vértice de esta comunión se alcanza en la cruz, cuando la Virgen participa en el dolor redentor de Cristo, aunque esté exenta de pecado, y no sufra porque tiene que ser purificada, sino porque Cristo la asocia a su acción salvadora (Cántico B, 20,10; Cántico A 29,7).

- Bajo la moción del Espíritu Santo. En un contexto significativo, hablando de las almas que se han identificado totalmente con la voluntad de Dios, de modo que todas sus operaciones, obras y ruegos, vienen de la moción divina, el Santo Padre ha escrito: "Tales eran las de la gloriosísima Virgen nuestra Señora, la cual, estando desde el principio levantada a este alto estado, nunca tuvo en su alma impresa forma de alguna criatura, ni por ella se movió, sino siempre su moción fue por el Espíritu Santo" ( Subida III, 2,10). En esta afirmación se encuentra el principio de una acción constante y total del Espíritu en María, elevada desde el principio a este altísimo estado de comunión con Dios, en un dinamismo de creciente fidelidad y cooperación con las mociones del Espíritu Santo.

Modelo de contemplacion y de intercesión. Modelo de confianza, discreción y atención en las Bodas de Caná, la Virgen hace valer su poderosa intercesión ante su Hijo:
"El que discretamente ama no cura de pedir lo que le falta y desea sino a representar su necesidad para que el Amado haga lo que fuere servido, como cuando la bendita Virgen dijo al amado Hijo en las bodas de Caná de Galilea, no pidiéndole derechamente el vino, sino diciéndole: "No tienen vino (Jn 2,3)"
(Cántico A y B 2,8).

La presencia de la Virgen está implícita en este pensamiento del Santo: "Una palabra habló el Padre, que fue su Hijo, y ésta habla siempre en eterno silencio, y en silencio ha de ser oída del alma" (Dichos de luz y amor 104; cfr. Subida II, 22,3-6). María es el silencio contemplativo que ha acogido la Palabra. Por eso Juan de la Cruz, uniendo siempre María y Cristo, puede exclamar: "la Madre de Dios es mía" (Oración del alma enamorada).


13 ago. 2009

Se vive donde se ama

El mediocre no ama, el superficial siempre vive esclavo del último fogonazo.
Se puede pasar la vida en mariposeos fugaces. Sería vivir en el cuerpo.
Pero hay otra vida para el seguidor de Jesús, para el alma enamorada.
En realidad, se vive donde se ama, más aún, de quien ama y es amado.
Entonces todo cobra nuevo sentido.
El sentido de precariedad de cuanto te rodea, el sentido de totalidad de quien amas y te ama.
Y el deseo de comunión con Dios se convierte en don agradecido y en queja amorosa.
¡Qué fácil sería prescindir de nuestra realidad corporal para alcanzar la plenitud del amor de Dios! Pero la pedagogía de Dios, mucho más sabia que nuestros criterios, se orienta por otros derroteros.

«Mas ¿cómo perseveras,¡oh vida!, no viviendo donde vives?3.
Para cuya inteligencia es de saber que el alma más vive donde ama que en el cuerpo donde anima, porque en el cuerpo ella no tiene su vida, antes ella la da al cuerpo, y ella vive por amor en lo que ama. Pero demás de esta vida de amor, por el cual vive en Dios el alma que le ama, tiene el alma su vida radical y naturalmente, como también todas las cosas criadas, en Dios, según aquello de san Pablo (Act 17,28), que dice: En él vivimos, y nos movemos, y somos, que es decir: en Dios tenemos nuestra vida y nuestro movimiento y nuestro ser. Y san Juan (1,4) dice: que todo lo que fue hecho era vida en Dios. Y como el alma ve que tiene su vida natural en Dios por el ser que en él tiene, y también su vida espiritual por el amor con que le ama, quéjase y lastímase que puede tanto una vida tan frágil en cuerpo mortal, que la impida gozar una vida tan fuerte, verdadera y sabrosa como vive en Dios por naturaleza y amor.»
(Cántico espiritual 8,3)

Agradecimiento a Fr.Ricardo ocd goteresiana.com

12 feb. 2009

Oraciones



ORACIÓN I

Vuestro emblema fue siempre padecer y ser despreciado. ¡Oh, si pudiese yo al menos resignarme en mis tribulaciones, ya que no soy tan generoso como tu en el padecer y ser despreciado! A ti, pues, que en tantos sufrimientos fuisteis siempre paciente, resignado y gozoso, a ti me encomiendo para que me enseñéis a resignarme en mis muchas penas. Tampoco me faltan fuertes pesares y pesadas cruces, y muy a menudo cansado y desalentado me quedo..., me abato..., y caigo. Ten compasión de mí, y ayúdame a llevar con resignación y gozo mis cruces, con la mirada siempre vuelta al cielo. Os tomo por protector mío, por mi maestro y mi guía aquí en la tierra, para ser vuestro compañero en la patria del Paraíso. Amén.

ORACIÓN II

Glorioso Padre nuestro San Juan de la Cruz, a quien el Señor quiso destinar para compartir con la Santa Madre Teresa los trabajos de la insigne Reforma de la Orden del Carmelo, hasta poblar a España de monasterios de descalzos que hicieron célebre vuestro nombre, y venerada vuestra memoria: yo os felicito porque os cupo tan gran dicha, así como por la felicidad de que gozáis en el cielo, en justo premio de tantas y tan grandes virtudes; y os pido, Santo Padre mío, me alcancéis de Dios un gran amor a la Sacratísima Virgen María, que fue el principal distintivo de vuestra gloriosa vida, para que, sirviéndola aquí en la tierra, pueda gozar de ella con Vos en el Cielo. Amén.

2 feb. 2009

Caridad teologal de San Juan de la Cruz



Como no podía ser menos, la CARIDAD es tema central en toda la síntesis sanjuanista. No importa que el Santo no lo desarrolle específicamente, pues está presente de alguna manera en todas sus obras. Lo que le interesa es analizar el papel decisivo de la CARIDAD en la vida espiritual. No deja de ser sintomático que para hablar de esta realidad teologal prefiera el término “AMOR” al de CARIDAD.


La CARIDAD, ante todo es AMOR, ya que “ nos obliga a amar a Dios sobre todas las cosas “ (S 2,6,4). La CARIDAD es un amor de benevolencia, un amor de amistad. Pero la verdadera amistad es irrealizable sin la experiencia de la CARIDAD teologal.


Así, pues, la CARIDAD asume la forma de amor humano que tiende a la comunión de las personas. San Pablo amonestaba a los Efesios “que estuviesen bien fuertes y arraigados en la CARIDAD... para saber también de la suprema CARIDAD de Cristo.


La CARIDAD es la energía humana y el criterio máximo de madurez personal. Es el primer mandamiento. Es el alma de todo el proceso teologal, centrado por la unión de AMOR. No en vano “ es la CARIDAD el vínculo y atadura de la perfección” (CB 30,9). Es la virtud que hace que la voluntad se oriente a Dios. Al igual que la FE y la ESPERANZA, es la virtud teologal que se ocupa de ordenar la voluntad. La FE y la ESPERANZA no serían nada sin la CARIDAD, según la enseñanza paulina. Es la CARIDAD la que da viveza y valor a las obras de la FE y de la ESPERANZA.

20 ene. 2009

Retrato de Fray Juan


Parece que no se conserva ningún retrato de su vida pasado al lienzo o a la pared con pincel y colores.


Pero sí conservamos maravillosas descripciones de muchos que le trataron y depusieron después en vistas al proceso de beatificación.


Quizá sea el más bello y completo el que nos dejó el P. Eliseo de los Mártires. que vivió con él en el Colegio de Baeza. Dice:


"Fue hombre de mediano cuerpo, de rostro grave y venerable, algo moreno y de buena fisonomía; su trato y conversación, apacible, muy espintual y provechoso para los que le oían y comunicaban. Y en esto fue tan singular y proticuo, que los que le trataban, hombres y mujeres, salían espiritualizados, devotos y aficionados a la virtud.


Supo y sintió altamente de la oración y trato con Dios, y a todas las dudas que le proponían acerca de estos puntos, respondía con alteza de sabiduriña, dejando a los que le consultaban muy satisfechos y aprovechados.


Fue amigo de recogimiento y de hablar poco, su risa, poca y muy compuesta.


Cuando reprendía como superior, que lo fue muchas veces, era con dulce severidad. exhortando con amor paternal, y todo con admirable serenidad y gravedad".


13 ene. 2009

Sobre sus obras



a)Poemas.- NOCHE OSCURA ,canto liberador de las terribles purgaciones que ha superado el alma para llegar a la unión con Dio. El símbolo NOCHE adquiere una importancia capital: NOCHE DEL SENTIDO=PURGACIÓN SENSIBLE: NOCHE DEL ESPÍRITU PURGACIÓN INTELECTUAL. Sólo desde la superación positiva de estas terribles purgaciones-noches puede cantar el alma la felicidad total de la unión con el AMADO.



b) CÁNTICO ESPIRITUAL único, que inspirándose en Cantar de los Cantares BÍBLICO nos describe todo el proceso místico y el venturoso encuentro hecho unión mística.



c) LLAMA DE AMOR VIVA.- Poema síntesis de todo el sistema místico sanjuanista. En él todo es fervor pleno, plenitud vital y existencial, luz gozosa hecho volcán que consume y no da pena. El alma se encuentra en sus más profundo centro llena de libertad, gracia y hermosura divinas, sólo un tela tenue, la vida mortal le impide gozar de esa unión con el AMADO de forma plena y absoluta.



d) Poemas menores. No menos importantes son los llamados poemas menores, entre los que cabe destacar los estupendos, profundos y maravillosos romances Trinitarios y Cristológicos. Una mención especial hay que hacer del poema del PASTORCICO, alegoría de la Redención en la que se transforman a lo divino, los motivos pastoriles de la lírico profana culta y popular.

7 ene. 2009

S. Juan de la Cruz: cumbre de la mística y la poesía



Es un tópico consagrado, que san Juan de la Cruz ,en su persona y en su obra ,es la máxima representación no sólo de la mística y de la poesía carmelitana, sino es la cumbre de la mística experimental y la lírica amorosa, vertida a lo divino. Esto que parece evidente, no es óbice ,para que sea un perfecto desconocido en ambientes tanto universitarios, como culturales. Son pocos los que leen sus obras y menos aún, los que las entienden en un justo sentido. Las interpretaciones, que se han dado sobre la mística sanjuanista ,son tan contradictorias como abundantes: visión marxista, freudiana, erótica y un largo etc. de dislates pugnan por imponerse y descalificarse; con todo, San Juan de la Cruz sigue ahí como faro luminoso para el ser humano sediento de Dios y defraudado de tantos placeres que no sólo no satisfacen la capacidad infinita de la voluntad, facultad de amor y, del entendimiento, facultad de entender, sino que la matan de sed, porque ,como dicen el propio San Juan de la Cruz ,los apetitos desordenados de la cosas materiales provocan en la persona ,que los satisfacen, dos males gravísimos:" Y para que más clara y abundantemente se entienda lo dicho, será bueno poner aquí y decir, cómo estos apetitos causan en el alma dos daños principales: el uno es, que le privan del espíritu de Dios, y el otro es, que al alma donde viven la cansan, atormentan, oscurecen, ensucian y enflaquecen(...) Estos dos males, conviene a saber: privación y positivo, se causan por cualquier acto desordenado de apetito".


DOCTRINA MÍSTICA


Tradicionalmente se ha pretendido presentar a San Juan de la Cruz como el místico de la NOCHE y de la NADA; ambas serían los dos grandes símbolos que identificarían la mística sanjuanista. Tal opinión, sin embargo, es unilateral y, claramente ,incompleta, pues la mística del Solitario de la Peñuela está fundamentada en la LLAMA DE AMOR VIVA y en el CÁNTICO ESPIRITUAL. Su mística lo es de plenitud. NOCHE Y NADA no son el fin de la experiencia mística sanjuanista ,como claramente nos dice en la declaración de la primera canción del poema LLAMA:" Y como ve que aquella llama delicada que en ella arde, cada vez que la está embistiendo, la está como glorificando con suave y fuerte gloria, tanto que cada vez que la absorbe y embiste, le parece que le va a dar la vida eterna, y que va a romper la tela de la vida mortal y que falta muy poco para glorificarla esencial, dice con gran deseo a la llama, que es el Espíritu Santo, que rompa ya la vida mortal por aquel dulce encuentro, en que de veras la acabe de comunicar lo que cada vez parece que la va a dar cuando la encuentra, que es glorificarla entera y perfectamente" Este es el único y auténtico sentido de la mística sanjuanista, mística vitalista, triunfal, plena y liberadora: Sólo desde aquí se pueden comprender la NOCHE y la NADA, simples medios para llegar a la LUZ y al todo : UNIÓN CON DIOS TRINIDAD SANTÍSIMA, simbolizada en esta estrofa única:


¡Oh cauterio suave! /¡Oh regalada llaga/ ¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado que a vida eterna sabe/ y toda deuda paga! Matando, muerte en vida las has trocado
/


Estos son los símbolos con las que San Juan de la Cruz nombre a lastres Divinas Personas del Misterio de la Santísima Trinidad, Misterio Absoluto:CAUTERIO=ESPÍRITU SANTOMANO BLANDA= PADRE ETERNOTOQUE DELICADO=JESUCRISTO, HIJO , PALABRA DEL PADRE


San Juan de la Cruz no es, pues, ningún asceta nihilista-nocturno y penumbroso, sino el cantor de la HERMOSURA, BELLEZA Y VERDAD SUPREMAS, el cantar del Dios Trino y Uno que desciende en su Infinito Amor para establecer su Alianza con el hombre, mediante la Palabra esencial, consubstancial que es Jesucristo: MI AMADO, LAS MONTAÑAS/LOS VALLES SOLITARIOS NEMOROSOS/ LAS ÍNSULAS EXTRAÑAS/LOS RÍOS SONOROSOS/ EL SILBO DE LOS AIRES AMOROSOS/ porque el alma ya no tiene otro oficio, pues sólo el amar es su ejercicio:Quedéme y olvidéme/ el rostro recline sobre el AMADO/cesó todo y dejéme/dejando mi cuidado/ entre las azucenas olvidado.


ESTILO


En san Juan de la Cruz la inspiración poética y el esfuerzo formal se unifican en unos poemas únicos. La primera inspiración, aliento celestial y divino, sufre un largo proceso de pulimento formal, a través de diferentes redacciones de los textos en verso. Toda la poesía mística sanjuanista tiene como objetivo último comunicar una experiencia mística imposible de codificar en el lenguaje denotativo, referencial y objetivista, de ahí que los dichos de luz y de amor, como nos dice el propio San Juan, son para el hombre materialista, hedonista, positivista y racionalista puros dislates. En todos sus grandes poemas es el símbolo su elemento nuclear, estructural, formal y semántico. Sólo por el símbolo puede la poesía mística distanciarse de la interpretación grosera y adusta del erotismo, que han querido ver muchos autores, quienes desde posturas claramente ridículas por su materialismo y su pansexualismo, demuestran unos prejuicios ante lo sobrenatural irrisorios.y dignos de lástima y compasión. El estilo paradójico tan propio de San Juan contribuye poderosamente a la ruptura del sentido lógico de los poemas que se evidencia en todos los niveles de una lengua vehemente que ha de decir lo inefable: ¡Oh cauterio suave! ¡Oh regalada llaga/ ¡Oh mano blanda!¡Oh toque delicado/ que a vida eterna sabe/y toda deuda paga!Matando, muerte en vida la has trocado.


Nadie compuso jamás algo semejante a estos versos, utilizando los aspectos silibantes del sonido-fonema " S":
Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las insulas extrañas,los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,
la noche sosegada
en par de los levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.


¿Quién que conozca ,minimamente, la Lengua Española, no se admira ante tanta musicalidad, belleza y espiritulaidad transcendida por el simbolismo?



Fidel García Martínez (Mística Carmelitana)

2 ene. 2009

La Noche Oscura de Juan de la Cruz



SAN JUAN DE LA CRUZ, CREADOR DEL SIMBOLO


El creador del símbolo de la noche oscura San Juan de la Cruz, que según declaración de su compañero Eliseo de los Mártires: «Supo y sintió altamen­te de la oración y trato con Dios, y a todas las dudas que le proponían acerca de estos puntos, respondía con alteza de sabiduría, dejando a los que le consultaban muy satisfe­chos y aprovechados», nos enseña que su tesis se resume en que para llenarse de Dios hay que vaciarse de uno mismo y que el método para conseguir este vacío para que la nada y el todo se fundan en uno lo enseña en sus tratados, Subida del Monte Carmelo y Noche oscura del alma.

El describe la noche oscura por la que el alma tie­ne que pasar para entrar en la tercera y última etapa de la unión con Dios, como «la fuerte lejía de la purgación de esta noche del espíritu, sin la cual no podrá venir a la pureza de la unión divina». Es una verdadera desolación de orden espiritual: mientras el alma anhela a Dios y se siente abandonada por Él.


Pero como no es lo mismo leerlo escrito que verlo practicado, trataremos de lo que, lo que en teoría y doctrina, ha expuesto San Juan en su Noche oscura, puedan verlo los lectores expresado y encarnado en la vida de cada día por personas que han decidido vivir a fondo y coherentemente, empezando por la vida del mismo San Juan de la Cruz desde niño para culminarlo en su vida de extrema pobreza y de persecución de sus propios hermanos hasta su secuestro en la cárcel de Toledo, donde fue torturado, amenazado de muerte, chantajeado y pudriéndose en aquel estercolero, para terminar con una consanguínea suya, Teresita del Niño Jesús, que la vivió con heroísmo paradigmático.



LA INTUICION ORIGINAL DE SAN JUAN DE LA CRUZ


Suya fue la intuición fundamental de que, cuando un cristiano se encuentra en la “noche oscura del alma”, no significa que esté lejos de Dios, sino al contrario, que se ha acercado más a él. El santo utiliza el ejemplo de los mochuelos para explicar esto. Estas aves nocturnas, cuando el día las despierta, les ciega la luz del sol porque resulta demasiado brillante para ellas. De la misma forma, cuando nos vamos acercando a Dios por la oración, la vida cristiana y la gracia, la luminosidad de Dios es demasiado fulgurante para nosotros. Nuestra debilidad humana provoca esas noches oscuras en las que el alma siente que no ve nada o que se encuentra lejos de Dios, cuando lo que sucede es que ha sido cegada por la luz divina y necesita tiempo para acostumbrarse a ella.

Dios utiliza esas noches para purificar nuestra fe. Al comienzo de la vida espiritual, Dios regala muchos consuelos: la sensación clara de su presencia, de la belleza de la vida y la fe cristiana, la alegría de pertenecer a la Iglesia. Sin embargo, nuestro corazón débil tiende a apegarse a estos consuelos e, incluso, llega a preferirlos al propio Dios. Por eso el Señor, antes o después, nos priva de esos consuelos para que pongamos el corazón solamente en él, configurándonos con Cristo en su pasión.


Padre Jesús Martí Ballester
De:La noche oscura de los santos